Cartas a Louise Colet

Cartas a Louise Colet

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sí, tienes razón, no hemos estado lo bastante solos en este viaje. Quizá de ahí procedan nuestros malentendidos, pues si nuestros cuerpos se han tocado, nuestros corazones apenas han tenido tiempo de abrazarse. Y si algo pudiera hacerme desear más aún el final de estas eternas molestias, de estos perpetuos saludos y despedidas, sería eso mismo, quiero decir, el dolor siempre renovado de nuestras separaciones. Ay, pobre Musa, pobre Musa, me juzgas mal. Pero no quiero hacer recriminaciones que te parecerían odiosas, y que acaso lo serían. No lo sé. Siempre temo herirte, y te hiero sin cesar. Eso me humilla en mis pretensiones más delicadas. Te fijas en palabras en el aire, en gestos insignificantes, en manías indiferentes. ¡Cómo te ofendió mi frase sobre el estar alojado en la misma calle que Du Camp, y de qué mediocre importancia es eso, no obstante! Vamos, no pensemos más en ello, abracémonos con más ternura incluso que el martes a las dos de la mañana. Seca tus pobres ojos y guárdalos no para llorar, sino para ver. Pues todo está ahí, en ver. Todo está ahí para comprender, y de lo que se trata, sobre todo, es de comprender. Si vieras mejor, sufrirías menos y trabajarías más.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker