Tres Cuentos
Tres Cuentos El padre y la madre de Julián vivían en un castillo, entre bosques, en la ladera de una colina.
Las cuatro torres de las esquinas tenían tejados puntiagudos cubiertos de escamas de plomo, y la base de los muros se apoyaba en los canteros de rocas, que descendían abruptamente hasta el fondo de los fosos.
Los adoquines del patio estaban limpios como el enlosado de una iglesia. Largos canalones, en figura de dragones con el hocico hacia abajo, escupían el agua de las lluvias en la cisterna; y en el borde de las ventanas de todos los pisos, en macetas de arcilla pintada, florecían una albahaca o un heliotropo.
Un segundo recinto, hecho con estacas, encerraba primeramente un vergel de árboles frutales, luego un jardín con combinaciones de flores que dibujaban cifras, y más adelante un emparrado con glorietas para tomar el fresco y un juego de mallo para entretenimiento de los pajes. Al otro lado se hallaban la perrera, las cuadras, la panadería, el lagar y los hórreos. U n apacentadero de verde césped se extendía por todos lados, cercado también por un fuerte seto de espinos.
