Autobiografia - Contra Apion
Autobiografia - Contra Apion Pero temiendo que, si insistía en estos razonamientos, 5 20acabaría por despertar en ellos el odio y la sospecha de estar de parte del enemigo, y para no arriesgarme a que me apresaran y me mataran, como la fortaleza Antonia estaba ya ocupada[20], me retiré al atrio interior del Templo. Cuando 21Menahén y los jefes de la partida de bandidos fueron ejecutados[21], salí del templo y me reuní con los sumos sacerdotes y los principales de los fariseos. Estábamos muy alarmados 22viendo al pueblo en armas, y, por lo demás, nosotros no sabíamos qué hacer y éramos incapaces de controlar a los rebeldes. Ante un peligro tan evidente, les decíamos que estábamos de acuerdo con sus planes, pero les aconsejábamos que mantuvieran la calma y dejaran que fuera el enemigo quien atacara, a fin de que se nos pudiera reconocer que tomábamos las armas en legítima defensa. Actuábamos de 23esta manera esperando que Cestio[22] llegara pronto con un gran ejército y pusiera fin a la insurrección.