Autobiografia - Contra Apion
Autobiografia - Contra Apion Al ser derrotado Cestio, como acabo de 7 28referir, las autoridades de Jerusalén, viendo que los bandidos y los sediciosos estaban bien provistos de armas y temiendo que, al estar ellos desarmados, pudieran caer en manos de los enemigos —lo que ocurrió más tarde— y como, además, se enteraron de que Galilea no se había sublevado contra los romanos en su totalidad, sino que una parte se mantenía aún tranquila, me enviaron a mí y a otros 29dos sacerdotes distinguidos, Joazar y Judas, para convencer a esos malvados de que depusieran las armas y hacerles comprender que lo mejor era confiárselas a los notables del pueblo. Se acordó que ellos mantendrían las armas listas para cualquier eventualidad y esperarían a conocer las intenciones de los romanos.
Situación de Galilea: SéforisCon esas instrucciones llegué a Galilea. 8 30Encontré a los seforitas muy preocupados por la suerte de su ciudad, ya que los galileos habían decidido saquearla debido a su amistad con los romanos y porque habían ofrecido apoyo y fidelidad a Cestio Galo, prefecto de Siria. Pero yo los libré de todo temor, poniendo al pueblo a 31su favor, y les permití relacionarse con la frecuencia que quisieran con sus conciudadanos retenidos como rehenes por Cestio en Dora[25], una ciudad de Fenicia. Por otro lado, a los habitantes de Tiberíade los encontré ya en armas por el motivo siguiente: