Boulevard
Boulevard —No sé si puedo ser alguien mejor, Hasley —susurró.
—No tienes que ser perfecto. Solo tienes que intentarlo —respondió ella, apretando sus manos.
La lluvia continuaba golpeando las ventanas mientras el silencio se extendía entre ellos. Finalmente, Luke asintió, como si la mera idea de intentarlo fuera un paso monumental. Pero Hasley sabía, en lo profundo de su corazón, que esto no era una resolución. Era una tregua, un respiro en medio de la tormenta. Luke llevaba consigo un peso que ella no podía aliviar, y aunque estaba decidida a caminar junto a él, también sabía que cada paso los acercaba peligrosamente al borde del abismo.
Esa noche, mientras él finalmente se quedaba dormido en el sofá, Hasley se quedó despierta, observándolo, con una mezcla de esperanza y miedo. Sabía que estaba luchando contra algo más grande que ambos. Y lo más aterrador era que no estaba segura de si el amor sería suficiente para salvarlos.
En el punto más bajo, las decisiones de Luke amenazan con arrastrarlo todo. Hasley enfrenta la dolorosa verdad de que no puede salvarlo
