Boulevard
Boulevard Él levantó la cabeza lentamente, y sus ojos, normalmente tan vivos, parecían apagados. La mirada de Hasley se encontró con la suya, y sintió que algo dentro de ella se rompía al ver la desolación que reflejaban.
—No puedes seguir así —dijo ella, su voz temblando mientras se arrodillaba frente a él—. Te estás destruyendo, Luke. Y… me estás destruyendo a mí también.
Por un momento, él no respondió. Luego apartó la mirada, exhalando profundamente como si las palabras de Hasley hubieran atravesado las capas de oscuridad en las que se había envuelto.
—No sé cómo ser alguien mejor, Hasley —murmuró, casi inaudible—. No sé si puedo.
Hasley sintió que las lágrimas se acumulaban en sus ojos. No sabía qué decir para aliviar el peso que Luke cargaba. Pero sí sabía una cosa: no podía dejarlo enfrentar esto solo.
—No tienes que hacerlo todo ahora —dijo ella, tomando sus manos entre las suyas—. Pero sí tienes que intentarlo. Por ti, Luke. Porque eres más que esto.
Luke cerró los ojos, su mandíbula apretada mientras luchaba contra las emociones que lo inundaban. Al abrirlos nuevamente, las lágrimas brillaban en ellos, pero también había algo más: una chispa, un destello de esperanza que no había estado allí antes.