Boulevard
Boulevard Hasley se quedó congelada. Era la primera vez que alguien la identificaba por algo más que ser la hija de la psicóloga o la callada de la clase. Algo en la forma en que Luke la miraba le dijo que su vida estaba a punto de cambiar, aunque no sabía si para bien o para mal.
Esa noche, mientras intentaba dormir, las palabras de Luke resonaban en su mente: “Eres la chica que siempre llega tarde”. Por primera vez en mucho tiempo, no sintió que ser diferente fuera algo malo.
Cuando dos mundos opuestos colisionan, las chispas no solo iluminan, también queman. Hasley y Luke comienzan un vínculo que desafía las reglas
Luke no era el típico chico del instituto, y eso quedaba claro desde el momento en que lo veías. Su cabello rubio parecía pelearse con el viento, y sus ojos azul eléctrico tenían una intensidad que te hacía querer mirar y apartar la vista al mismo tiempo. Su presencia irradiaba algo inusual, una mezcla de peligro y magnetismo que hacía difícil ignorarlo. Para Hasley, que solía evitar ser el centro de atención, Luke era todo lo que no podía entender, pero lo que, inexplicablemente, quería explorar.
