Indias blancas
Indias blancas En un claro del bosque, Nahueltruz observó la figura de una mujer que no pertenecÃa allÃ. Su vestido claro brillaba bajo la luz de la luna, como una aparición. —¿Quién eres? —preguntó, su voz atravesando la distancia como un cuchillo. Laura se detuvo en seco, sintiendo el peso de su mirada. —Soy alguien que busca algo más allá de las paredes de su vida —respondió, desafiante.
Era el inicio de algo que ninguno de los dos podÃa comprender, un encuentro que encenderÃa llamas en ambos lados del abismo que los separaba.
Las noches en la frontera eran silenciosas, pero esa, en particular, parecÃa contener su respiración. Laura no podÃa apartar la mirada de Nahueltruz, el hombre que habÃa emergido de las sombras con la fuerza de una tormenta. Él era todo lo que ella no conocÃa: salvaje, imponente, y rodeado de un aire de peligro que la hacÃa temblar de miedo y curiosidad a partes iguales.
—¿Sabes que no deberÃas estar aquÃ? —dijo Nahueltruz, con el ceño fruncido y una mezcla de cautela y desconfianza en su voz.
Laura apretó las riendas de su caballo, intentando ignorar el latido frenético de su corazón. —Sé que es un lugar prohibido, pero necesito escapar… aunque sea por un momento.
