El recluso
El recluso Su llave.
Brooke suelta el sobre como si la quemara. ¿Qué está pasando?
Se da la vuelta para salir de la oficina, pero un guardia la detiene en la puerta.
—La directora quiere verte. Ahora.
Brooke siente el frÃo hundirse en sus huesos.
Algo va muy mal.
El pasillo hacia la oficina del director parece más largo de lo normal. Brooke siente su propio pulso en los oÃdos, cada paso más pesado que el anterior.
Cuando entra, el director la observa desde detrás de su escritorio, con los dedos entrelazados sobre la madera. A su lado, Dorothy, con el rostro pétreo.
—Siéntese, señorita Sullivan —ordena el director.
Brooke obedece, aunque todo en su cuerpo grita que corra.
El director desliza un expediente hacia ella. Su expediente.
—Quiero que me explique esto.
Brooke lo toma con manos temblorosas. Lo abre. Sus ojos recorren las páginas. Y su corazón se detiene.
No es su expediente.
Es el expediente de Jane Holloway, la enfermera anterior.