La asistenta te vigila (La asistenta 3)
La asistenta te vigila (La asistenta 3) Antes de que Millie pudiera preguntar más, apareció Elena, la asistenta, con una expresión de advertencia. —Déjela ir —dijo con voz frÃa, sus ojos fijos en Millie.
Millie salió de la casa con un nudo en el estómago. ¿Qué habÃa desenterrado realmente? Y más importante, quiénes eran realmente sus vecinos.
Esa noche, al revisar la caja una vez más, encontró algo que no habÃa visto antes: un mapa dibujado a mano que marcaba un lugar en el bosque cercano. Y sabÃa que tenÃa que ir.
El bosque estaba envuelto en una bruma espesa que parecÃa susurrar a través de los árboles. Millie sostenÃa el mapa con manos temblorosas, iluminándolo con la linterna. Cada paso resonaba sobre las hojas secas como un eco en el silencio opresivo. SabÃa que no debÃa estar allà sola, pero algo más fuerte que el miedo la empujaba hacia el lugar marcado en el mapa.
Llegó a un claro donde los árboles se abrÃan en un cÃrculo perfecto. En el centro, bajo la luz de la luna, habÃa una vieja cabaña, con las ventanas cubiertas de madera y el techo inclinado por los años. Millie sintió que su respiración se aceleraba. Todo en su interior le decÃa que regresara, pero ya era demasiado tarde para detenerse.
