La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños En otra ocasión tuve un sueño compuesto de dos fragmentos separados. El primero es la palabra Autodidasker, precisamente recordada, y el segundo coincide fielmente con una fantasía breve e inocente edificada pocos días antes y cuyo contenido era el de que cuando viera al profesor N. habría de decirle: «El paciente sobre cuyo estado le consume últimamente no padece en realidad sino una neurosis, como usted ya suponía.» El neologismo Autodidasker habrá, pues, de cumplir dos condiciones: la de entrañar o representar un sentido comprimido y la de que dicho sentido se halle relacionado con mi propósito diurno de dar el profesor N. la citada satisfacción.