La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños El siguiente recuerdo, exento de toda influencia, de una señora de veintisiete años, nos muestra cuán tempranamente se sirve el hombre, aun fuera de la vida onírica, de la representación simbólica: no ha cumplido aún los cuatro años. La niñera la lleva al retrete, en unión de su hermano, once meses menor que ella, y de una primita de edad intermedia entre las de ambos, con el fin de que todos ellos hagan sus necesidades antes de salir a paseo. Ella, como la mayor de los tres, se sienta en el retrete, y los otros dos, en orinales. Entonces pregunta a su primita: «¿Tienes tú también un portamonedas? Walter tiene un choricito, y yo un portamonedas.» Respuesta de la primita: «Sí; yo tengo también un portamonedas.»
La niña ha oído toda la conversación y la relata, riéndose, a la madre, tal cual regaña a los niños con gran enfado.
Intercalamos aquí un sueño cuyo precioso simbolismo permitió interpretarlo sin recurrir apenas a la ayuda de la sujeto.
10. Aportación al problema del simbolismo en los sueños de personas sanas (1914).