La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños En los análisis expuestos con otro distinto fin hemos encontrado ya ejemplos de la derivación de tales discursos onÃricos. AsÃ, en el sueño «inocente» de la señora que llega tarde al mercado, en el que la frase «No queda ya» sirve para identificarse con el carnicero mientras que un fragmento de la otra: No he visto nunca cosa semejante. No lo compro, cumple la misión de dar al sueño un.aspecto inocente. El dÃa del sueño habÃa reñido la sujeto a su cocinera, diciéndole: «¡No he visto nunca cosa semejante! ¡Hágame el favor de conducirse más correctamente!» e incluye luego en su sueño la primera parte de esta frase, indiferente en sÃ, para aludir con ella a la segunda muy adaptada a la fantasÃa entrañada en el sueño, pero que de ser incluida en él hubiera relatado dicha fantasÃa.
Daremos aquà un análogo ejemplo como muestra de otros muchos que conocemos y que prueban todos lo mismo:
«Un amplio patio en el que están quemando unos cadáveres. El sujeto dice: `Me voy; no puedo ver esto.' Luego encuentra a dos muchachos, aprendices de carnicero, y les pregunta: `Qué, ¿os ha gustado?' Uno de ellos responde: `No; no estaba bueno.'» Como si hubiese sido carne humana.