La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños En realidad, hemos tropezado ya con un ejemplo convincente de esta significación de un sueño absurdo. El sueño de la representación de una ópera de Wagner, que dura hasta las siete y cuarto de la mañana, siendo dirigida la orquesta desde lo alto de una torre, etc. -sueño que interpretamos sin necesidad de análisis-, afirma abiertamente lo que sigue: «El mundo marcha al revés y la sociedad está loca. Nunca alcanzan las cosas aquellos que las desean y poseen algún mérito, sino aquellos otros que no las merecen ni saben apreciarlas.» Con esto alude la sujeto a su propio destino, comparándolo con el de su prima. Tampoco es casual en modo alguno, que los ejemplos que se nos han ofrecido para ilustrar la absurdidad de los sueños traten todos del difunto padre del sujeto, pues en estos sueños aparecen reunidas de un modo típico las condiciones de la creación de sueños absurdos. La autoridad de que el padre se halla investido provoca tempranamente la crítica del hijo, y sus severas exigencias educativas inclinan al niño a espiar atentamente toda posible debilidad de su progenitor, viendo en ella una justificación de sus propias faltas. Pero el respeto y el cariño con que nuestro pensamiento envuelve a la figura paterna, sobre todo después de su muerte, agudizan la censura, que aleja de la consciencia toda manifestación de crítica.
IV