Lo inconsciente
Lo inconsciente Al repetirse, eventualmente, el proceso, se da un primer paso hacia el vencimiento del penoso desarrollo de angustia. La carga en fuga se adhiere a una idea sustitutiva, asociativamente enlazada a la idea rechazada, pero que por su alejamiento de ella, se sustrae a la representación. Esta sustitución por desplazamiento permite una racionalización del desarrollo de angustia, aún incoercible. La idea sustitutiva desempeña entonces, para el sistema Cc., (Prec.), el papel de una contracarga, asegurándolo contra la emergencia de la idea reprimida, en el sistema Cc., y constituye, por otro lado, el punto de partida de un desarrollo de angustia, incoercible ya. La observación clínica nos muestra, por ejemplo, que el niño enfermo de zoofobia siente angustia en dos distintas condiciones: primeramente, cuando el impulso erótico reprimido experimenta una intensificación, y en segundo lugar, cuando es percibido el animal productor de angustia. La idea sustitutiva se conduce en el primer caso, como un lugar de transición desde el sistema Inc. al sistema Cc., y en el otro, como una fuente independiente de la génesis de angustia. El poder del dominio del sistema Cc. suele manifestarse en que la primera forma de excitación de la idea sustitutiva deja su lugar, cada vez más ampliamente, a la segunda. El niño acaba, a veces, por conducirse como si no entrañara inclinación ninguna hacia su padre, se hubiese libertado de él en absoluto, y tuviera realmente miedo al animal. Pero este miedo, alimentado por la fuente instintiva inconsciente, se muestra superior a todas las influencias emanadas del sistema Cc. y delata, de este modo, tener su origen en el sistema Inc.