Los actos obsesivos y las prácticas religiosas
Los actos obsesivos y las prácticas religiosas e) Otra de sus obsesiones, la de apuntar el número de los billetes de Banco antes de desprenderse de ellos, tenÃa también una explicación histórica. En la época en que abrigaba ya el propósito de separarse de su marido si encontraba otro hombre más digno de su confianza, se dejó hacer la corte, durante su estancia en un balneario, por un señor que le agradaba, pero del que no sabÃa con seguridad si estarÃa dispuesto a casarse con ella.
Un dÃa, no teniendo dinero suelto, le pidió que le cambiara una moneda de cinco coronas. Asà lo hizo él y manifestó galantemente que no se desprenderÃa ya jamás de aquella moneda que habÃa pasado por sus bellas manos. En ocasiones sucesivas se sintió esta señora tentada de pedirle que le enseñara la moneda como para convencerse de que podÃa dar crédito a sus galanterÃas. Pero no lo hizo pensando razonablemente en la imposibilidad de distinguir entre sà monedas del mismo valor.
La duda permaneció, pues, en pie y dejó tras de sà la obsesión de apuntar los números de los billetes de Banco, por los cuales se distingue individualmente cada billete de los demás de igual valor.