Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 4-3-95.
Querido Wilhelm:
… Científicamente, pocas novedades. Estoy escribiendo a toda prisa mi artículo sobre la terapia de la histeria[207]. De ahí mi atraso en contestarte… Nada tengo esta vez para adjuntar a mi carta. A lo sumo, una pequeña analogía a la psicosis onírica de la D., que hemos visto juntos. Hela aquí: Rudi Kaufmann, el inteligente sobrino de Breuer, médico también él, es muy dormilón, y quiere que la sirvienta lo despierte todas las mañanas, resistiéndose siempre a obedecer a su llamada. Cierta mañana ésta vuelve a despertarlo, y como no contesta lo llama por su nombre: «¡Señor Rudi!», ante lo cual el durmiente alucina un cuadro clínico fijado a una cama de hospital (recuerda el hospital «Rudolfinerhaus») que lleva el nombre «Rudolf Kaufmann», y se dice: «Así que de todos modos R. K. ya está en el hospital, o sea que no hay necesidad alguna de que yo vaya», ¡y vuelve a dormirse!…[208].
… Quizá eches mano al breve estudio sobre la hemicránea. Sólo contiene dos ideas cardinales[209]….
Un rápido restablecimiento os deseamos todos, y en particular tu
Sigm.
