Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 16-10-95.
… La febril actividad de las últimas semanas, cambiantes esperanzas y desengaños, algunos descubrimientos reales —y todo eso sobre un fondo de torturante malestar fÃsico, amén de las múltiples contrariedades y dificultades prácticas de todos los dÃas—; si en esas condiciones todavÃa puedo enviarte unas pocas páginas de balbuceo filosófico (sin que por eso considere que son páginas logradas), entonces espero haber hecho lo necesario para volver a reconciliarte conmigo.
Estoy todavÃa sumamente confundido. No obstante, tengo la casi seguridad de haber resuelto el enigma de la histeria y de la neurosis obsesiva con mis fórmulas del shock sexual y del placer sexual infantiles, y además tengo ahora idéntica certeza de que ambas neurosis son radicalmente curables no sólo los sÃntomas aislados, sino la propia disposición neurótica. Eso me da una especie de satisfacción a la sordina: la de no haber vivido totalmente en vano durante unos cuarenta años; pero tampoco puede ser una satisfacción completa, pues las lagunas psicológicas que subsisten en mis nuevos conocimientos demandan la totalidad de mi interés.
