Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 20-10-95.
… Tu juicio acerca de la solución de la histeria y la neurosis obsesiva me ha deparado, naturalmente, una tremenda alegrÃa. Ahora sÃgueme escuchando. Durante una noche muy activa de la semana pasada, cuando me hallaba presa de ese estado de doloroso malestar que representa la condición óptima para mi actividad cerebral, las barreras se levantaron de pronto, los velos cayeron y mi mirada pudo penetrar de golpe desde los detalles de las neurosis hasta las condiciones mismas de la consciencia. Todo parecÃa encajar en el lugar correspondiente; los engranajes ajustaban a la perfección y el conjunto semejaba realmente una máquina que de un instante al otro podrÃase echar a andar sola[237]. Los tres sistemas de neuronas, los estados «libre» y «ligado» de cantidad[238], los procesos primario y secundario, las tendencias principal y transaccional del sistema nervioso, las dos reglas biológicas de la atención y de la defensa, los signos de cualidad, realidad y pensamiento, el estado del grupo psicosexual —la determinación sexual de la represión y, finalmente, las condiciones de la consciencia como función perceptiva—: ¡todo eso concordaba y concuerda todavÃa hoy! Es natural que apenas pueda contenerme de alegrÃa.
