Los origenes del psicoanalisis

Los origenes del psicoanalisis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Su afectuosa carta y su magnífico presente han despertado en mí los más agradables recuerdos, y el ánimo cordial que adivino tras ambos regalos navideños me permite abrigar para el futuro la esperanza de una profusa e interesante correspondencia. Todavía no alcanzo a explicarme con qué he conquistado su interés; mi fragmento especulativo sobre la anatomía del cerebro no puede haber resistido, por cierto, durante largo tiempo a su severo juicio. Con todo, estoy encantado de que así haya ocurrido. Hasta ahora siempre he tenido la fortuna de elegir mis amigos entre los mejores y siempre he sentido particular orgullo por la suerte que tuve al respecto. Así, le doy las gracias y le ruego no sorprenderse si por ahora nada tengo que ofrecerle en retribución de su encantador regalo. De tanto en tanto oigo hablar de usted, naturalmente que por lo general en términos admirativos. Una de mis fuentes de información es la señora de A., que, dicho sea de paso, se reveló como un caso común de neurastenia cerebral. Durante las últimas semanas me he precipitado en la hipnosis, logrando toda una serie de modestos pero notables éxitos. Además, me propongo traducir el libro de Bernheim sobre la sugestión[106]. No trate de disuadirme, pues ya me he comprometido por contrato. Los dos trabajos sobre anatomía cerebral y sobre las características generales de las afecciones histéricas[107] siguen progresando, sirviéndome de esparcimiento en mi tiempo libre en la medida en que las fluctuaciones del estado de ánimo y del trabajo lo permiten.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker