Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 3-12-95.
De haber sido un varón te hubiese dado la noticia telegráficamente, pues habrÃa llevado tu nombre; pero como resultó una hijita, con el nombre de Anna, os la presento por carta, algo más retrasada. Hoy, a las tres y cuarto de la tarde se me metió en plena actividad del consultorio; parece tratarse de una amable y cabal mujercita, que, gracias a los cuidados de Fleischmann[249], ningún daño le ha hecho a su madre, de modo que ambas ya están perfectamente bien. Espero que no tarde mucho en llegar aquà una análoga buena noticia de vuestra parte y que Anna y Paulina, cuando se encuentren, se lleven a la perfección.
