Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 16-3-96.
… No creas que dudo de tu teorÃa periódica simplemente porque tus observaciones y las de tu mujer no estén a salvo de preconcepciones; sólo quiero evitar que entregues a tu enemigo, el señor publicus, algo que lo obligue a ejercitar la mente —como por desgracia siempre lo hago yo—, pues suele vengarse con crueldad de semejante pretensión[288].
Mi trabajo cientÃfico progresa paulatinamente. Hoy, como si fuera un poeta adolescente, encabecé una hoja con estas palabras:
Conferencias sobre las grandes neurosis
(neurastenia, neurosis de angustia, histeria,
neurosis obsesiva)
El hecho es que por el momento no veo manera de seguir avanzando en la comprensión de las neurosis comunes ni tengo motivo alguno para retractarme en nada. AsÃ, más vale resolverme y dejar las cosas establecidas sobre el papel. Detrás de ésta asoma ya una segunda obra, mucho más hermosa:
PsicologÃa y psicoterapia de las neurosis de defensa,
para la que me permitiré disponer de varios años de preparación y en la cual quiero volcar toda mi alma.
