Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis En la paranoia las escenas caen después de la segunda dentición, en el período II, y son evocadas en el III (madurez). La defensa se manifiesta entonces como incredulidad.
Por tanto, los períodos en los cuales se produce la represión no tienen importancia alguna para la elección de neurosis, mientras que los períodos en que ocurre el suceso [la «escena»] son decisivos. El carácter de la escena es importante en la medida en que pueda determinar la defensa.
¿Qué ocurre si las escenas se extienden a través de varios períodos? Entonces el resultado depende del primero de estos períodos, o bien se producen formas combinadas cuya existencia debería poder demostrarse. De estas formas de combinación, la constituida por la paranoia y la neurosis obsesiva ha de excluirse, porque la represión de una escena I b, acaecida durante II, tornaría imposible toda nueva escena sexual.
La histeria es la única neurosis en la cual quizá podrían aparecer síntomas, aun sin defensa previa, pues en tal caso quedaría todavía el fenómeno de la conversión (histeria somática pura).