Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis 8-2-97.
… Debo rectificar algo que te conté últimamente. Al visitar dÃas pasados a Nothnagel para entregarle un ejemplar dedicado, me dijo espontáneamente —y por el momento en secreto— que él y Krafft-Ebing me propondrÃan para la cátedra, junto con Frankl-Hochwart, mostrándome al mismo tiempo el escrito ya firmado por ellos. Agregó que si el Colegio de Profesores no aceptaba la propuesta, ellos solos enviarÃan su recomendación al Ministerio[345]. Siendo un hombre razonable, agregó también: «Usted ya conoce perfectamente las demás dificultades. Lo único que quizá consigamos es que usted quede puesto sobre el tapete». Todos sabemos cuán escasas son las probabilidades de que el ministro acepte dicha propuesta.
La propuesta quizá haya sido planteada en la sesión de ayer. Lo más agradable del asunto es, para mÃ, que pueda seguir considerando a estos dos hombres como personas decentes. Si me hubiesen dejado de lado, realmente me habrÃa sido difÃcil pensar bien de ellos.
No he escrito nada durante toda una semana, pues el trabajo de once y media a doce y media horas diarias agotó totalmente mis energÃas. De noche me caÃa en la cama como si me hubiese pasado el dÃa haciendo leña.
