Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis [Mayo 25, 1897]
NOTAS II
Arquitectura de la histeria.-Es probable que sea la siguiente. Algunas de las escenas son directamente accesibles, pero otras lo son sólo a través de fantasÃas superpuestas. Las escenas están ordenadas de acuerdo con el creciente grado de resistencia; las que no han sido más que ligeramente reprimidas en un principio sólo aparecen incompletamente, debido a su asociación con las que se hallan más profundamente reprimidas. La vÃa seguida por la labor [analÃtica] avanza en una serie de espirales; primero, desciende hasta las escenas o a su vecindad; luego, arranca del punto alcanzado y desciende una vuelta más, y asà sucesivamente[371]. Dado que la mayorÃa de las escenas convergen sólo en unos pocos sÃntomas, es evidente que la labor analÃtica transcurre en reiteradas vueltas a través del fondo de pensamientos de unos y los mismos sÃntomas.
SÃntomas: nuestra labor consiste en una serie de elaboraciones parciales que avanzan a niveles más y más profundos. [Véase Fig. 11].
[Todas las lÃneas de puntos, las flechas y los números están en rojo en el original, asà como la palabra «Labor» y la lÃnea que la acompaña].