Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 7-7-97.
Sé que por el momento soy un corresponsal harto inútil y que no tengo derecho alguno a reclamar consideraciones, pero no siempre fue asà ni espero que siga asÃ. TodavÃa no sé qué me ha pasado: algo surgido del más profundo abismo de mi propia neurosis se opone a todo progreso mÃo en la comprensión de las neurosis, y de alguna manera tú estás envuelto en ello[391]. En efecto, la inhibición de escribir me parece destinada a impedir nuestras relaciones. No puedo demostrarlo, pero siento que es asà de alguna incierta manera. ¿No habrá actuado algo semejante también en ti? Desde hace algunos dÃas paréceme que se anuncia vagamente la salida de estas tinieblas: advierto que entre tanto hice algunos progresos en mi labor y que de vez en cuando vuelven a ocurrÃrseme ciertas ideas. No cabe duda que los calores y el exceso de trabajo han influido en parte en todo esto.
