Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis 3-7-99.
… El autor de la «extraordinariamente importante obra sobre los sueños, que hasta ahora no ha sido, por desgracia, suficientemente apreciada por la ciencia», acaba de pasar cuatro dÃas maravillosos en Berchtesgaden au sein de sa famille[507]) y sólo un pequeño resto de vergüenza pudo disuadirlo de enviarte una tarjeta postal del Königssee. La casa es un primor de limpieza, de soledad y de panorama; las mujeres y los niños se sienten allà a las mil maravillas y están rebosantes de salud. Anita se pone realmente hermosa a fuerza de malvada. Los varones ya son seres humanos, civilizados y capaces de apreciar las cosas. Martin es un sujeto cómico, sensible y bondadoso en sus relaciones personales, totalmente sumido en el humorÃstico mundo de sus fantasÃas. AsÃ, por ejemplo, cuando pasamos junto a una pequeña cueva en la roca, él se asoma a ella y pregunta: «¿Está en casa el señor dragón? ¿No? ¿Solamente está la señora dragona? ¡Buenos dÃas, señora dragona! ¿El señor dragón ha volado a Munich? DÃgale, por favor, que volveré a visitarlo y que le traeré bombones». Todo eso suscitado por ver el nombre Drachenloch[508] entre Salzburgo y Berchtesgaden. Oli se dedica aquà a hacer planos ordenados de las montañas, tal como en Viena lo hace con las lÃneas de tranvÃas y de trenes elevados. Por fortuna, todos se entienden muy bien y sin celos mutuos.
