Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 17-7-99.
… He concluido los asuntos principales, pero todavÃa tengo que liquidar ciento quince menores. El primer capÃtulo de los sueños ya está compuesto, y las pruebas aguardan su corrección…
Aún tengo que hacer unas pocas visitas de despedida, ordenar algunas cosas, pagar algunas cuentas, etc., y estaré listo para partir. En suma, fue un año triunfal, que me resolvió múltiples dudas. Lo único sorprendente es que uno no se alegre más cuando por fin se cumplen las cosas que durante tanto tiempo fueron anheladas. Quizá sea la constitución, que empieza a flaquear[509]…. Probablemente me llevaré a Berchtesgaden, además de mi manuscrito, el Lassalle y unas pocas obras sobre el inconsciente. De mala gana tuve que renunciar a todo otro proyecto de viajes. En mis buenas horas fantaseo acerca de mis nuevas obras, grandes y pequeñas. Desde que mataste mi sentimental epÃgrafe de Goethe para el libro de los sueños no encontré ningún otro que me convenciera. Creo que me decidiré por aludir simplemente a la represión:
Flectere si nequeo superos, Acheronta movebo[510].
He aquà algunos tÃtulos de mis fantasÃas:
Sobre la psicopatologÃa de la vida cotidiana.
Represión y realización de deseo
(Una teorÃa psicológica de las neuropsicosis)
