Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis INFORME SOBRE TEMAS DIVERSOS
Querido amigo: Creo que bastará aludir de pasada al enorme placer que me depara esta continuación epistolar de nuestras conversaciones de Pascuas. En términos generales, no creo que mi imparcialidad sea suficiente para convertirme en crÃtico ideal de tus trabajos. Por tanto, me limitaré a declararte que éste me ha gustado mucho, y no creo que el Congreso produzca nada de mayor importancia. Pero dejo para los demás el hacerte todos los cumplidos que tu ponencia merece; yo me dedicaré a analizarla y a proponerte alteraciones, de acuerdo con tus propios deseos. Es evidente que no has escrito ese trabajo en un dÃa totalmente libre de dolores de cabeza, pues carece de la brillantez y concisión con que sueles escribir. Ciertas partes son evidentemente demasiado extensas, como, por ejemplo, formes frustes. He marcado con lápiz azul los pasajes que deberÃan ser podados, y he procurado hacer resaltar algo más ciertas articulaciones de la exposición.
Te recomiendo adoptar la comparación con el sÃndrome de Menière, y espero que la neurosis nasal refleja no tarde en ser generalmente conocida como «enfermedad de Fliess».
