Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis 4. Hombre de treinta y cuatro años. Desde hace tres años, anorexia; durante el último, dispepsia, con pérdida de veinte kilos; constipación, y al cesar ésta, violentÃsima presión endocraneana cuando sopla el siroco[159]; accesos de astenia con sensaciones vinculadas; espasmos clónicos histeriformes. En este caso predomina, pues, el elemento neurasténico. Un hijo de cinco años. Desde entonces, coito interrumpido a causa del estado enfermizo de la mujer; hacia la época del restablecimiento de la dispepsia reanudáronse las relaciones sexuales normales.
En vista de tan dispares reacciones frente a una misma noxa, es preciso tener cierto coraje para insistir en la Ãndole especÃfica de sus efectos, tal como yo la concibo. Con todo, asà ha de ser, y aun estos cuatro casos (neurosis de angustia simple, histeria simple, neurosis de angustia con manifestaciones cardÃacas, neurastenia con histeria) presentan algunos asideros en favor de mi presunción.
En el caso 1, el de una mujer muy inteligente, no existÃa el temor al embarazo: es una neurosis de angustia simple.
En el caso 2, una mujer joven y simpática, pero tonta, el temor al embarazo estaba muy desarrollado; al poco tiempo comienza su histeria.
En el caso 3, con angustia y sÃntomas cardÃacos, es un hombre muy potente, fuerte fumador.