Moisés y la religión monoteÃsta
Moisés y la religión monoteÃsta Heródoto, que visitó Egipto hacia 450 a.C., en el relato de su viaje refiere una caracterÃstica del pueblo egipcio que presenta una asombrosa similitud con rasgos conocidos del judaÃsmo posterior: «En todos los respectos sin excepción son más piadosos que los demás hombres, de los cuales ya los separan también no pocas de sus costumbres. Asà la circuncisión, que ellos fueron los primeros en implantar, y ciertamente por razones de limpieza; además, su aborrecimiento de los cerdos, a buen seguro conectado con el hecho de que Set hubiera herido bajo forma de un cerdo negro a Horus, y por último y sobre todo su veneración de las vacas, que nunca comerÃan ni sacrificarÃan por no ofender a Isis, la de los cuernos de vaca. Por eso ningún egipcio, hombre o mujer, besarÃa jamás a un griego, ni usarÃa su cuchillo, su asador o su caldero, ni comerÃa la carne de un buey (por lo demás) puro que se hubiera cortado con un cuchillo griego... Con soberbia estrecha de miras se consideraban superiores a los demás pueblos, que era impuros y no estaban tan cerca de los dioses como ellos». (Según Erman, La religión egipcia, pp. 181 ss.)