Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica En una de sus visiones ascéticas se queja a la persona que le guía (Cristo) de que nadie quería creerle, por lo cual no le era posible hacer lo que de él se exigía. La respuesta que de esta queja obtiene nos resulta, desgraciadamente, harto oscura. En cambio, hallamos muy significativo lo que su divino guía le hace vivir entre los eremitas. Haitzmann llega a una cueva en la que un anciano anacoreta mora hace ya sesenta años, y el anacoreta le explica, a su ruego, cómo los ángeles de Dios proveen diariamente a su sustento. Y luego ve, por si mismo, cómo un ángel le hace al anciano la comida: «Tres platos con comida, un pan y bebida.» Una vez que el anciano anacoreta se ha alimentado, el ángel recoge los utensilios y se los lleva. Comprendemos cuál es la tentación que integran estas piadosas visiones: tratan de moverle a elegir una forma de vida en la que se verá libre del cuidado de procurarse el sustento. También son dé tener en cuenta las palabras de Cristo en la última visión. Después de advertirle que si no obedecía sucedería algo que él y la gente habrían de creer, le indica expresamente que «no debe cuidarse de la gente, aunque se viera perseguido por ella o no obtuviera de ella auxilio alguno, pues Dios no le abandonaría».