Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica Pero si hemos de atenernos a esta regla, ¿cómo utilizar entonces la interpretación onírica en el tratamiento analítico? Nos contentaremos con la interpretación que podamos lograr en una sola sesión, sin que nos preocupe no haber llegado a desentrañar por completo un sueño, y en lugar de continuarla al día siguiente la dejaremos en suspenso hasta el momento en que advirtamos que el enfermo no ha producido nada nuevo. Así, pues, tampoco en favor de una interpretación onírica general de tomar siempre lo que primero acude al pensamiento del sujeto. Si antes de terminar con un sueño surgen otros nuevos, nos dedicaremos a estos últimos, sin que nos remuerda desatender los anteriores, y cuando nos encontremos ante un sueño demasiado amplio y difuso, renunciaremos desde un principio a una interpretación exhaustiva. En general, nos guardaremos de manifestar un interés especial en cuanto a la interpretación de los sueños y de despertar en el enfermo la creencia de que la labor analítica queda interrumpida, por falta de material, cuando no dispone de algún sueño, pues, de lo contrario, corremos el peligro de orientar la resistencia hacia la producción onírica y provocar un agotamiento de los sueños: El analizado debe estar convencido de que el análisis encuentra siempre material con el que continuar, aunque no aporte él sueño ninguno y cualquiera que sea la atención que a los mismos se dedique.