Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica h) De la actuación educadora que sin propósito especial por su parte recae sobre el médico en el tratamiento psicoanalÃtico se deriva para él otra peligrosa tentación. En la solución de las inhibiciones de la evolución psÃquica se le plantea espontáneamente la labor de señalar nuevos fines a las tendencias libertadas. No podremos entonces extrañar que se deje llevar por una comprensible ambición y se esfuerce en hacer algo excelente de aquella persona a la que tanto trabajo le ha costado libertar de la neurosis, marcando a sus deseos los más altos fines. Pero también en esta cuestión debe saber dominarse el médico y subordinar su actuación a las capacidades del analizado más que a sus propios deseos. No todos los neuróticos poseen una elevada facultad de sublimación. De muchos de ellos hemos de suponer que no hubieran contraÃdo la enfermedad si hubieran poseÃdo el arte de sublimar sus instintos. Si les imponemos una sublimación excesiva y los privamos de las satisfacciones más fáciles y próximas de sus instintos, les haremos la vida más difÃcil aún de lo que ya la sienten. Como médicos debemos ser tolerantes con las flaquezas del enfermo y satisfacernos con haber devuelto a un individuo —aunque no se trate de una personalidad sobresaliente— una parte de su capacidad funcional y de goce. La ambición pedagógica es tan inadecuada como la terapéutica. Pero, además, debe tenerse en cuenta que muchas personas han enfermado precisamente al intentar sublimar sus instintos más de lo que su organización podÃa permitÃrselo, mientras que aquellas otras capacitadas para la sublimación la llevan a cabo espontáneamente en cuanto el análisis deshace sus inhibiciones. Creemos, pues, que la tendencia a utilizar regularmente el tratamiento analÃtico para la sublimación de instintos podrá ser siempre meritoria, pero nunca recomendable en todos los casos.