Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica Un paciente relata en el curso de sus asociaciones:
Tenía por entonces cinco años, y jugando con un cuchillo en el jardín me rebané el dedo meñique… Bueno, creí que me lo había rebanado… Pero esto ya se lo he contado a usted otra vez.
Afirmo al paciente que no recuerdo haberle oído nada semejante. Insiste, cada vez más convencido, alegando estar plenamente seguro de no equivocarse. Por último, pongo fin a la discusión en la forma antes indicada y le pido que, de todos modos, me repita la historia. Ya veríamos después.
Teniendo cinco años estaba un día en el jardín con mi niñera, y jugaba con una navajita, clavándola en la corteza de uno de aquellos nogales que desempeñan también un papel en mi sueño. De repente advertí, con espanto indecible, que me había cortado de tal manera el dedo meñique (¿el derecho o el izquierdo?), que sólo permanecía unido a la mano por un trozo de piel. No sentía dolor ninguno, pero sí mucho miedo. Sin atreverme a decir nada a la niñera, sentada a poca distancia de mí, me desplomé sobre un banco y permanecí allí, incapaz de mirarme siquiera el dedo. Por fin, al cabo de un rato, me serené, me miré la mano y comprobé con asombro que no me había hecho herida ninguna.