Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica Volvamos ahora a la iniciación del tratamiento. Algunas veces encontraremos pacientes que comenzarán la cura objetando que no se les ocurre nada que contar, aunque tienen intacto ante sà todo el vasto dominio de la historia de su vida y de su enfermedad. Pero ni entonces, ni nunca luego, debemos ceder a su demanda de que les marquemos el tema sobre el que han de hablar. Hemos de tener siempre presente qué es lo que en estos casos se nos opone. Se trata de una intensa resistencia que ha avanzado hasta la primera lÃnea, y lo mejor será aceptar el acto de desafÃo y atacarla animosamente. Nuestra afirmación, enérgicamente repetida, de que al principio de la cura no puede existir semejante falta de toda ocurrencia, tratándose, realmente, de una resistencia contra el análisis, obliga al paciente a iniciar sus confesiones con algo que ya sospechábamos o revela una parte de sus complejos. Habremos de considerar muy mal signo el que haya de confesarnos que ya al oÃrnos comunicarle la regla fundamental psicoanalÃtica se propuso reservar, a pesar de todo, determinadas cosas. Menos malo será que sólo tenga que confesarnos su desconfianza ante el análisis o las cosas que contra el mismo ha oÃdo. Si niega estas posibilidades al exponérselas nosotros, le arrancaremos, en cambio, la confesión de haber silenciado en el análisis determinados pensamientos. Hubo de pensar en la cura misma, en el aspecto de la habitación, en los objetos que en ella habÃa o en la situación de su propia persona, tendida allà sobre un diván; pero en vez de comunicar estos pensamientos, declaró que no se le ocurrÃa nada. No es difÃcil interpretar esta clase de asociaciones; todo lo que se enlaza a la situación del tratamiento corresponde a una transferencia sobre la persona del médico, transferencia muy adecuada para constituirse una resistencia. En estos casos nos vemos obligados a comenzar con el descubrimiento de esta transferencia, y partiendo de ella, encontramos pronto el camino de acceso al material patógeno del enfermo.