Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica La evolución de esta única Moira hasta una asociación fraterna de tres divinidades (más raramente de dos) se cumplió probablemente por asimilación a otras figuras divinas, afines a las Moiras: las Charitas y las Horas.
Las Horas fueron originariamente las divinidades de las aguas celestes, las que distribuían la lluvia y el rocío, y también de las nubes, de las cuales caen las lluvias. Y como las nubes eran consideradas como un tejido, se atribuyó a estas diosas la condición de hilanderas, que luego pasó a las Moiras. En los países mediterráneos, miniados por el sol, la fertilidad del suelo depende de la lluvia, por cuyo motivo las Horas se convirtieron en ellos en diosas de la vegetación. A ellas se debían la belleza de las flores y la abundancia de los frutos, y se las adornó con múltiples rasgos amables y graciosos. Luego pasaron a ser las representantes divinas de las estaciones del año, a lo cual podríamos atribuir, acaso, su número trino, si el carácter sagrado del número tres no fuera ya suficiente para explicarlo. Pues estos pueblos antiguos no distinguían, al principio, más que tres estaciones: invierno, primavera y verano. El otoño fue agregado luego en época grecorromana, y entonces el arte aumentó también a cuatro, en sus plásticas, el número de las Horas.