Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica En la crónica de Holinshed (1577), de la cual extrajo Shakespeare el argumento del Macbeth, lady Macbeth aparece mencionada una sola vez, como mujer ambiciosa que instigó a su marido al asesinato para llegar ella a reinar. Ni de sus destinos ulteriores ni de una evolución de su carácter dice nada la crónica. En cambio, creemos ver que la transformación de carácter que hace de Macbeth un hombre infeliz y sanguinario aparece movida en ella tal y como nosotros lo acabamos de intentar. Pues la crónica de Holinshed deja transcurrir entre el asesinato de Duncan, que hace rey a Macbeth, y los demás crímenes de este último un espacio de diez años, durante los cuales Macbeth se conduce como un soberano severo, pero justo. Sólo después de este lapso comienza a transformarse su carácter bajo el doloroso temor de que la profecía hecha a Banquo pudiera cumplirse como se había cumplido la de su destino. Sólo entonces hace matar a Banquo y es arrastrado de uno a otro crimen, como en la obra de Shakespeare. Tampoco la crónica de Holinshed consigna expresamente que fuera su falta de hijos lo que le impulsó por este camino, pero deja tiempo y espacio para tal motivación. No así la obra de Shakespeare. Los acontecimientos se suceden en ella con vertiginosa rapidez, pues por los datos que nos procuran los personajes de la obra puede calcularse en una semana la duración de su curso[2]. Esta aceleración despoja de una base posible a todas nuestras hipótesis sobre la motivación del cambio de carácter de Macbeth y de su mujer. Falta el tiempo preciso para que el continuado fracaso de sus esperanzas de sucesión pueda quebrantar el carácter de su mujer y arrastrar al marido a un obstinado furor y queda en pie la contradicción de que las sutiles circunstancias que descubrimos en la obra y en las relaciones de la misma con su ocasión circunstancial tiendan a coincidir con el tema de la falta de hijos, en tanto que la economía temporal de la tragedia rechaza una evolución de los caracteres por motivos distintos de los más íntimos.