Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica El dÃa 5 de septiembre de 1677, el pinto bávaro Cristóbal Haitzmann fue llevado, con una carta de presentación del párroco de Pottenbrunn, al vecino lugar de Mariazell[1]. Haitzmann llevaba varios meses de residencia en Pottenbrunn, dedicado a su arte. El dÃa 29 de agosto anterior, hallándose en la iglesia, se vio acometido de terribles convulsiones, y al repetirse tales ataques en dÃas sucesivos, el praefectus Domini Pottenbrunnesis le habÃa examinado, preguntándole qué es lo que le atormentaba y si habÃa tenido tratos ilÃcitos con el demonio[2]. A lo cual el pintor respondió que, efectivamente, nueve años antes, en una época de desconfianza en su dotes artÃsticas y en la posibilidad de subsistir, habÃa cedido a las sugestiones del demonio, que ya le habÃa tentado nueve veces, y se habÃa comprometido, por escrito, a pertenecerle en cuerpo y alma pasado cierto plazo, que expiraba precisamente el dÃa 24 del mes en curso. El desdichado se arrepentÃa de su locura y estaba convencido de que sólo la gracia de la SantÃsima Virgen de Mariazell podrÃa salvarle, obligando al Malo a devolverle el contrato escrito con sangre. Por esta razón se permitió al párroco de Pottenbrunn recomendar miserum hunc hominem omni auxilio destitutum a los religiosos de Mariazell.
Hasta aquà el párroco de Pottenbrunn, Leopoldo Braun, en 1 de septiembre de 1677.