La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown Exmoor, al parecer, estaba pálido como la ceniza, pero sus ojos aún brillaban.
–La ley se lo dará -dijo-, pero usted no lo tomará… ¿Por qué no?. ¿Por qué?. En primer lugar, porque eso significarÃa el fin de la maldición que pesa sobre mi, y si usted la quiere para usted, entonces yo me quitaré la peluca. Y, en segundo lugar, porque todos pueden ver su cabeza calva, pero nadie puede ver la mÃa y seguir vivo.
Bien, ustedes dirán lo que quieran y pensarán lo que quieran, pero Mull juró solemnemente que el abogado, después de agitar los puños en el aire, salió corriendo de la habitación y no volvió a aparecer en el condado, y desde entonces Exmoor ha sido temido más como un brujo que como un terrateniente o un magistrado.