La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –No le entiendo muy bien -replicó el cientÃfico con frialdad-. Me temo que se ha equivocado de lugar. Yo soy el doctor Hood, y mi trabajo es casi de carácter literario y pedagógico. Es verdad que a veces la policÃa me ha consultado en casos de peculiar dificultad e importancia, pero…
–Oh, el caso es de gran importancia -le interrumpió el hombrecillo llamado Brown-, ya que su madre no les permitirá casarse.
Y, dicho esto, se reclinó en su sillón con una radiante racionalidad.
Las cejas del doctor Hood se oscurecieron al contraerse, pero los ojos permanecieron brillantes con algo que podÃa ser cólera o diversión.
–Sigo sin comprender del todo -dijo.
–Ya ve, se quieren casar -dijo el hombre con el sombrero clerical-. Maggie Mac Nab y el joven Todhunter se quieren casar. Bien, ¿qué puede ser más importante que eso?.
