Historias inconscientes
Historias inconscientes "¿Puedes explicarme qué sientes?", pregunté, dejando que el espacio se llenara con su historia. Sofía suspiró, jugueteando nerviosamente con una pulsera en su muñeca. "Hace unas semanas encontré algo. Una caja con cartas que estaban escondidas en el armario de mis padres. Al principio no entendí, pero después… bueno, todo empezó a encajar. Mi madre no es mi madre. Mi padre… tampoco es mi padre".
La revelación cayó como un balde de agua fría, incluso para mí. Sofía continuó, su voz quebrándose ligeramente. "Toda mi vida pensé que ellos eran mi familia, que esos momentos de desconexión, esas miradas que no entendía, eran cosas mías, inseguridades. Pero ahora… ahora sé que me han mentido desde el principio". Sus ojos buscaban respuestas en el vacío, como si las paredes del consultorio pudieran confirmar o desmentir lo que había descubierto.
"¿Cómo te sentiste al leer esas cartas?", le pregunté con cuidado. "¿Qué significan para ti?" Sofía apretó los labios antes de responder. "Fue como si de repente todo tuviera sentido y, al mismo tiempo, nada lo tuviera. Por un lado, entiendo por qué siempre me sentí diferente. Pero por otro… ¿quién soy? Si ellos no son mis padres, entonces, ¿quién soy yo? ¿Qué queda de mí?"