Bodas de Sangre
Bodas de Sangre ¡Ay la blanca niña!
Criada:
Aire oscuro el encaje
de su mantilla.
(Salen. Se oyen guitarras, palillos y panderetas. Quedan solos Leonardo y su mujer.) Mujer: Vamos.
Leonardo: ¿Adónde?
Mujer: A la iglesia. Pero no vas en el caballo. Vienes conmigo.
Leonardo: ¿En el carro?
Mujer: ¿Hay otra cosa?
Leonardo: Yo no soy hombre para ir en carro.
Mujer: Y yo no soy mujer para ir sin su marido a un casamiento. ¡Que no puedo más!
Leonardo: ¡Ni yo tampoco!
Mujer: ¿Por qué me miras as� Tienes una espina en cada ojo.
Leonardo: ¡Vamos!