Bodas de Sangre
Bodas de Sangre Madre: (Fuerte.) Pero no han de pesar. Ligera como paloma debes ser.
Novia: ¿Se queda usted aquí esta noche?
Madre: No. Mi casa está sola.
Novia: ¡Debía usted quedarse!
Padre: (A la madre) Mira el baile que tienen formado. Bailes de allá de la orilla del mar.
(Sale Leonardo y se sienta. Su mujer, detrás de él en actitud rígida.) Madre: Son los primos de mi marido. Duros como piedras para la danza.
Padre: Me alegra el verlos. ¡Qué cambio para esta casa! (Se va.) Novio: (A la novia) ¿Te gustó el azahar?
Novia: (Mirándole fija) Sí.
Novio: Es todo de cera. Dura siempre. Me hubiera gustado que llevaras en todo el vestido.
Novia: No hace falta.