La casa de Bernarda Alba
La casa de Bernarda Alba LA PONCIA Nosotras tenemos nuestras manos y un hoyo en la tierra de la verdad.
CRIADA Ésa es la única tierra que nos dejan a las que no tenemos nada.
LA PONCIA (En la alacena) Este cristal tiene unas motas.
CRIADA Ni con el jabón ni con bayeta se le quitan.
(Suenan las campanas)
LA PONCIA El último responso. Me voy a oírlo. A mí me gusta mucho cómo canta el párroco. En el "Pater noster" subió, subió, subió la voz que parecía un cántaro llenándose de agua poco a poco. ¡Claro es que al final dio un gallo, pero da gloria oírlo! Ahora que nadie como el antiguo sacristán, Tronchapinos. En la misa de mi madre, que esté en gloria, cantó. Retumbaban las paredes, y cuando decía amén era como si un lobo hubiese entrado en la iglesia. (Imitándolo) ¡Ameeeén! (Se echa a toser)
CRIADA Te vas a hacer el gaznate polvo.
LA PONCIA ¡Otra cosa hacía polvo yo! (Sale riendo)
(La Criada limpia. Suenan las campanas)
CRIADA (Llevando el canto) Tin, tin, tan. Tin, tin, tan. ¡Dios lo haya perdonado!
MENDIGA (Con una niña) ¡Alabado sea Dios!
CRIADA Tin, tin, tan. ¡Que nos espere muchos años'. Tin, tin, tan.
