La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ¡Psch! (Saliendo majestuosamente.) ¡Hasta mañana! Y a ver si se despeja esa cabeza. ¡A descansar, niña! ¡Qué lástima de talle! (Vase mirando a la Zapatera.) ¡Porque, vamos! ¡Y hay que ver qué ondas en el pelo! (Sale.)
ESCENA VIII
Zapatero y Zapatera.
ZAPATERA:
(Cantando.)
Si tu madre tiene un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.
(La Zapatera coge una silla y sentada en la ventana empieza a darle vueltas.)
ZAPATERO:
(Cogiendo otra silla y dándole vueltas en sentido contrario.) Si sabes que tengo esa superstición, y para mí esto es como si me dieras un tiro, ¿por qué lo haces?
ZAPATERA:
(Soltando la silla.) ¿Qué he hecho yo? ¿No te digo que no me dejas ni moverme?
ZAPATERO: