La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa El prólogo es una parte clave de la pieza; en él hace su aparición el Autor para dirigirse al público. No es frecuente, en el teatro moderno, que suba al escenario el autor para presentar la obra, antes de que esta dé comienzo. Estamos ante una costumbre propia del teatro del Siglo de Oro y, efectivamente, la influencia que esta obra tiene del teatro de Cervantes es muy grande, en especial con los prólogos del primer Quijote y de las comedias y entremeses. Esto es una subversión de la esencia del teatro, pues los únicos que pueden dirigirse al público desde las tablas son los actores. Sin embargo, esa costumbre se generalizó en el Barroco y se convirtió en un tópico, la «captatio benevolentiae», o sea, ganarse al público desde el principio, aunque Lorca no pide benevolencia sino atención.