Yerma
Yerma VÍCTOR. Salud. (Sale.)
JUAN. Debías estar en casa.
YERMA. Me entretuve.
JUAN. No comprendo en qué te has entretenido.
YERMA. Oí cantar los pájaros.
JUAN. Está bien. Así darás que hablar a las gentes.
YERMA. (Fuerte.) Juan, ¿qué piensas?
JUAN. No lo digo por ti, lo digo por las gentes.
YERMA. ¡Puñalada que le den a las gentes!
JUAN. No maldigas. Está feo en una mujer.
YERMA. Ojalá fuera yo una mujer.
JUAN. Vamos a dejarnos de conversación. Vete a la casa. (Pausa) YERMA. Está bien. ¿Te espero?
JUAN. No. Estaré toda la noche regando. Viene poca agua, es mía hasta la salida del sol y tengo que defenderla de los ladrones. Te acuestas y te duermes.
YERMA. (Dramática.) ¡Me dormiré! (Sale.)
TELÓN.
