Yerma
Yerma YERMA. ¿Estabas ah�
JUAN. Estaba.
YERMA. ¿Acechando?
JUAN Acechando.
YERMA. ¿Y has oÃdo?
JUAN. SÃ.
YERMA ¿Y qué? Déjame y vete a los cantos. (Se sienta en las mantas) JUAN También es hora de que yo hable.
YERMA ¡Habla!
JUAN. Y que me queje.
YERMA. ¿Con qué motivo?
JUAN. Que tengo el amargor en la garganta.
YERMA Y yo en los huesos.
JUAN. Ha llegado el último minuto de resistir este continuo lamento por cosas oscuras, fuera de la vida, por cosas que están en el aire.
YERMA. (Con asombro dramático.) ¿Fuera de la vida dices? ¿En el aire dices?
JUAN. Por cosas que no han pasado y ni tú ni yo dirigimos.
YERMA. (Violenta.) ¡Sigue! ¡Sigue!
JUAN. Por cosas que a mà no me importan. ¿Lo oyes? Que a mi no me importan. Ya es necesario que te lo diga. A mà me importa lo que tengo entre las manos. Lo que veo por mis ojos.