Cranford
Cranford «Hoy es el tercer dÃa; me atrevo a suponer que su señora madre le ha aconsejado que no deje pasar más de tres dÃas entre recibir una visita y devolverla, y también que nunca debe permanecer en la casa más de un cuarto de hora».
—Pero… ¿tendré que mirar el reloj? ¿Cómo voy a saber que ha pasado un cuarto de hora?
—Hay que pensar constantemente en el tiempo y no dejar que la conversación la lleve a olvidarlo.
Como todo el mundo tenÃa en mente tales normas, tanto si se iba de visita como si se recibÃa en casa, jamás se iniciaba un tema de conversación absorbente y nos limitábamos a frases cortas de charlas triviales que dábamos por finalizadas puntualmente.
